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Memorias XI Jornadas Autor

Programa Idazleekin Solasaldiak

'En pro de la mezquita'

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Written by Pedro Ugarte
Parent Category: Colaboraciones
Published: 18 July 2011

El asunto ha desencadenado, en Bilbao, un conflicto áspero y ruidoso. Y para que nadie diga que me meto donde no me llaman, empecé a reflexionar el otro día no ya sobre lo que opinan o dejan de opinar los que no quieren tener una mezquita debajo de su casa, sino sobre lo que opinaría yo si vinieran a ponerme una debajo de la mía. Y como no tengo ningún derecho a prejuzgar la vida de otras personas, ni siquiera a juzgarla, en tanto no cometan infracciones, entiendo que no existen argumentos para prohibir una práctica pacífica y privada, por mucho que me disgusten las chilabas.

Lo que sí sé es cómo se vive a unos doscientos metros de un campo de fútbol, al pie de una popular zona de tabernas. Cada vez que hay partido aquello se pone irrespirable. No digamos si gana el equipo local. Entonces la gente bebe aún más alcohol del que bebe cuando pierde y, según se sabe, todo lo que se bebe se debe desaguar. Recuerdo el infausto día en que el equipo en cuestión jugó un partido precisamente la misma noche de Reyes. La coincidencia de ambos eventos compuso, en la zona en que vivo, la Tormenta Perfecta.

Eran de ver las largas hileras de muchachos orinando impetuosamente en la bajada de un garaje, o las chicas que configuraban hileras no menos largas entre los huecos de los coches, se bajaban el tanga, se subían la falda y dejaban unos largos, caudalosos, prácticamente oceánicos, surtidores de orín sobre el asfalto. No debió de pasar mucho tiempo cuando empezaron las vomitonas. Y en este campo hay que reconocer que las políticas de igualdad han liquidado los otrora repugnantes privilegios masculinos. Ahora las chicas vomitan en mi acera que da gusto, de modo que unos y otras infestan la vía pública con su orín oxidante, mientras que unas y otros regurgitan, doblado el espinazo, hasta la primera papilla: las meadas, las vomitonas, y seguramente también las menstruaciones, configuran un tósigo infernal que, bien es cierto, las madrugadoras brigadillas de Azkuna eliminan de las calles antes de que las primeras ancianas salgan a misa de nueve.

No estoy seguro de que una mezquita pueda hacer del mío un barrio degradado, pero apuesto el brazo izquierdo a que no puede ser peor que tener a doscientos metros de distancia un campo de fútbol. La gente rechaza la apertura de un nuevo centro de oración monoteísta, pero tendrían que ver cómo se vive cuando acuden a beber bajo tu casa una multitud de chavales agnósticos, ateos, y supongo que todavía algún cristiano, cuando el equipo de sus amores afronta el enésimo, trascendental, insignificante, decisivo y prescindible partido del siglo o de la semana. Cuando hay fútbol, en mi calle se celebra una auténtica naumaquia de vómito y de alcohol. Y en esos momentos recuerdo, con vaga melancolía, que los musulmanes son abstemios.

Artículo aparecido el 16 de julio en El País.

Juan Infante en 'Pérgola'

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Parent Category: Noticias
Published: 18 July 2011

Entrevista a Juan Infante en el suplemento cultural 'Pérgola' del mes de julio, incluido en el periódico Bilbao:

"A veces las novelas surgen de la lectura de otras. Es lo que le ocurrió a Juan Infante tras acabar La jungla de asfalto, del escritor W.R. Burnett, en la que se teoriza sobre el atraco a un banco. “Me preguntaba cómo es posible que los americanos lo analicen todo, incluso sobre la posibilidad o no de robar un banco. Se hablaba en ella de la teoría de los dos minutos, el tiempo que tienes para llevar a cabo una acción antes de que la policía sea capaz de reaccionar”. Infante comenzó entonces a idear su novela en la que aparecía la bilbaína calle Ledesma, “cuando era pequeña y sucia y me fascinaban los convoys que llegaban al portalón del Banco de España”.

Y para ello nada mejor que recurrir a dos personajes ya empleados por Infante en El crimen de Cienfuegos, el sargento Puchades y el inspector Fabretti. Aunque en esta ocasión, Puchades, “esa especie de Torrente vasco”, aparezca sólo de forma marginal para dar paso a una inspectora de la Ertzaintza. “Hay gente que me dice que le gustan mis personajes y quizás por eso repito. Me parece que algunos pueden enlazar así con una novela anterior”. Incluso pensó en volver a María Urcelay, ese personaje un poco disparatado y yonki de Asesinato en Santurce, aunque finalmente vio que no tenía cabida.

Quince millones (Hiria) se convierte así en una obra “muy ligada a la ciudad de Bilbao, porque creo que existe una tradición que hace que la novela negra esté pegada a la ciudad. Lo hacía Vázquez Montalbán cuando en sus novelas aparecían locales muy de Barcelona, y lo hace también gente como Donna León o Ginénez Bartlett”. Además, Infante se halla a gusto en la novela negra, “soy lector y afionado, me encuentro cómodo escribiendo sobre robos o asesinatos. No me veo contando historias sobre mi vida personal”, señala.

En su nueva incursión narrativa incorpora algunas novedades que escapan de las calles bilbaínas. Uno de sus personajes es un abogado gaditano, un personaje interesado “en la manzanilla y en la música de Rocío Jurado”, apunta. “He pasado veranos en la bahía de Cádiz; tuve incluso dos clientes en las cárceles de la zona que me permitieron además describir los escenarios con conocimiento de causa”. Y plantear asimismo “esas relaciones entre diferentes cuerpos policiales más fáciles y fluidas de lo que la gente podría pensar”.

Todo ello en favor de una novela que conducirá al lector hacia una pregunta: ¿puede cometerse el robo perfecto? ¿Y puede la Ertzaintza impedirlo? Pero eso sólo se sabrá tras la lectura de estos Quince millones."

En honor a Francia

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Parent Category: Actividades
Published: 15 July 2011

Celebración francesaLa  Asociación de Escritores de Euskadi/Euskadiko Idazleen Elkartea (AEE/EIE) estuvo representada ayer por su presidenta, Luisa Etxenike, y su secretario, Alex Oviedo, en la celebración de la fiesta nacional francesa que organizó el Instituto Francés de Bilbao. Didier Ortolland, Cónsul General de Francia fue el encargado de saludar a los invitados y de agasajar a las personalidades de la sociedad vasca que acudieron al acto. Al encuentro asistieron también los asociados Txema Soria (podéis leer su artículo en La Mirilla), José Ramón Blanco y Javier Otaola (fotógrafo de excepción).

El Ciudad de Irún, en fotos

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Parent Category: Noticias
Published: 15 July 2011

Fátima Frutos

Os paso algunas fotos que nos ha enviado Fátima Frutos, ganadora del Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún de poesía en castellano, del acto celebrado en el Centro Cultural Amaia de la ciudad bidasoarra el pasado mes de mayo. El premio fue entregado por el Concejal de Cultura del consistorio. En las fotos aparecen asimismo el poeta guipuzcoano Asier Serrano, ganador por su poemario en euskera y el escritor asturiano afincado en Madrid Ignacio Ferrando Pérez, reconocido en el apartado de narrativa en castellano.

Asier Serrano

Premio Ciudad de Irún

'Sin sentido'

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Written by Luisa Etxenike
Parent Category: Colaboraciones
Published: 12 July 2011

Con motivo de la celebración, el pasado 18 de junio, del Día E, la fiesta del español, el Instituto Cervantes organizó una votación para determinar cuál era su palabra más bonita. La mayoría de los más de 30.000 participantes se decantó por Querétaro, un vocablo sonoro, hay que reconocerlo, pero cuyo sentido -sabemos ahora que se trata del nombre de una ciudad mexicana- prácticamente todo el mundo desconocía. Que la representación de la belleza de una lengua recaiga en una palabra que la gente no sabe lo que quiere decir, tiene en mi opinión el valor de un síntoma o de un signo que no merecen descuidarse. O que merecen interpretarse desde más de un ángulo.

Tomándose las cosas a la tremenda, podría entenderse que esta elección "a ciegas" es la metáfora triste pero certera de la pérdida de competencia lingüística que se observa desde hace tiempo en la sociedad, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Y que es natural que pueda triunfar una palabra desconocida, porque el "sin sentido" lingüístico se ha vuelto una práctica corriente, porque nos estamos acostumbrando a que muchas palabras dejen de pertenecernos, a que desaparezcan de nuestras vidas, de nuestra capacidad de pensamiento, comunicación, expresión íntima y social. El triunfo de Querétaro sería, entonces, como una fotografía en tiempo real de la desertización que avanza sobre el terreno del lenguaje, agrietándolo.

Pero hay desde luego otras posibilidades interpretativas, desde las que el asunto puede tomarse con más optimismo y alegría. Como se lo han tomado, a juzgar por sus intervenciones públicas, los organizadores del concurso. Cabe pensar que han visto en la victoria de esta palabra misteriosa la señal no de una muerte sino de una vida para nuestra lengua. El ejemplo perfecto de una ganancia, de una incorporación. Y es verdad que antes (casi) nadie sabía lo que significaba Querétaro y ahora sabemos incluso que en esa ciudad mexicana la selección española de fútbol ganó hace años un partido de Mundial, y además por goleada.

Yo participo un poco de los dos sentimientos. Veo luces en la elección de Querétaro: la sabemos ahora y antes la ignorábamos; aprecio también su condición mestiza, en ella resuenan otras lenguas, es decir, esa maravillosa facilidad de los idiomas para juntarse y procrearse, y que quieren hacernos olvidar o despreciar los constructores de murallas lingüísticas, los especialistas de la segregación verbal, que tanto y de tan primera mano conocemos, por ejemplo, en Euskadi. Veo las luces de esa elección, pero también muchas sombras. No puede dejar de inquietarme el hecho de que triunfe lo que no se entiende. O de que gane precisamente la palabra que la gente menos puede comprender. No creo que la noticia de ese "sin sentido" deba recibirse alegremente. La alegría no debería nunca aplicarse al hecho de que las sociedades ignoren; sólo a que sepan al detalle, al dedillo, a conciencia lo que dicen y se les dice.

Artículo aparecido en la edición vasca de El País.

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