Dentro del poemario “Cadencias de amor” de Isabel Bravo hay una advertencia muy importante: “No leer sin antes haber vivido”. Dentro de él se alerta del peligro del aleteo de la pasión, el amor, el desengaño, los celos, la seducción… y un sinfín más de emociones que aportan a la obra un atractivo del que no puedes escapar.
Isabel Bravo, Gutiérrez-Barquín nos tiene acostumbrados a la expresión clara de los sentimientos, sin fingimientos, con una riqueza de matices especial. “Cadencias de amor” es el debate eterno sobre la intensidad del amor que como tal, genera una historia poética con tres partes bien diferenciadas:
Intersección, Incertidumbre y Suplemento.
Es la búsqueda y el encuentro, “porque el amor siempre regresa a partir de un alfa olvidado…”




